Dan de alta a Trum y se va a la Casa Blanca
octubre 5, 2020El presidente de los Estados Unidos asegura que aprendio del coronavirus y pide no tener miedo a la enfermedad ya que «tenemos las mejores medicinas».
Según informó en su cuenta de Twitter, Trump garantizaba que estaría muy pronto de vuelta en la carretera para seguir con la campaña electoral.
Trump descendió del helicóptero para subir las escaleras hasta la rotonda trasera de la Casa Blanca. Ese fue su momento dramático, un choque de fuerza, un golpe de autoridad que significara que era fuerte, que el virus no tenía importancia y que ahí estaba él para demostrarlo. Solo le faltó tirar la mascara al suelo. Aunque insultando a la decencia médica y los 210.000 muertos en EE UU por la covid-19, bien podría decirse que lo que hizo el mandatario más bien fue insensato, arriesgado, imprudente. Trump ha regresado a la Casa Blanca, contagiado, rompiendo todo tipo de protocolo de seguridad sobre el coronavirus.
I will be leaving the great Walter Reed Medical Center today at 6:30 P.M. Feeling really good! Don’t be afraid of Covid. Don’t let it dominate your life. We have developed, under the Trump Administration, some really great drugs & knowledge. I feel better than I did 20 years ago!
— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) October 5, 2020
Para el médico del mandatario se sigue estando “en territorio inexplorado” porque no se sabe cómo evoluciona un paciente al que se le administran tratamientos tan agresivos como los que ha recibido Trump (incluido un cóctel de anticuerpos experimental) en una etapa tan temprana de la enfermedad. Para Conley, la clave está en que supere el próximo fin de semana evolucionando bien. A pesar de que los periodistas le insistieron para saber cuál fue el último test negativo de Trump, Conley se negó a contestar citando protección de la información.
Según fuentes citadas por la cadena CNN, “Trump estaba harto del hospital” y , en su opinión, le hacía parecer “débil”. Quizá por eso, la Casa Blanca se ha embarcado en una comunicación confusa sobre la salud del mandatario, llena de contradicciones y que le han valido críticas sumarísimas. Solo debido a la adicción de un presidente adicto a los focos y ajeno al bien de los demás, se puede explicar su atrevimiento a darse un paseo victorioso en coche frente a los seguidores que le aclamaban en el Hospital Militar Walter Reed, a las afuera de Washington.


